Lo que más me asustaba de mi travesía no era el dejar a mi familia en Venezuela (pues sé que ellos van a estar bien :)) sino el viajar con la pioja tan pequeña (casi 5 meses) yo sola. 8 horas y media en un avión.
Para el check in, gracias a Dios mi mami y mi abuelito se quedaron conmigo en el aeropuerto, ellos me ayudaron a mover el pocotón de equipaje que tenía (aunque no lo crean la mayoría es de la niña... mami apenas llevo ropa en una maleta de mano) cuando llegue a la taquilla me aseguré una y otra vez de que la niña tuviera la cunita asignada en el avión ( y no me fuí de ahí hasta que me lo confirmaron).
Luego de una despedida...(yo suelo despedirme como si arrancara una curita.. rápido para que no duela tanto), entré a migración... el despelote (desorden) generalizado me hizo olvidar temporalmente que me estaba yendo de mi país esta vez definitivamente, entonces vino lo ¨divertido¨ yo con el coche, la niña, la cartera y un bolso (bulto o mochila) con 2 portatiles en la espalda q pesaba más que un matrimonio ajuro y no podía faltar la cobija gruesa de la niña (para el frío del avión y el que me esperaba en Madrid) y las chaquetas de invierno de ambas.... haciendo la cola (no habia cola preferencial para la revisión de seguridad) mientras me quitaba las botas y las metia dentro del coche, una vez en la revisión al menos no me hicieron sacar las portátiles del bolso, pase con la niña en brazos mientras revisaban el coche... al final una amable guardia nacional me ayudo con el poco de cosas, entonces fue cuando ví la cola de migración... era larguísima por lo menos 3 horas perdería allí, entonces la guardia nacional me dijo que la última taquilla era preferencial.. y para allá fuí rápidamente en lo que llegué el sr. de migración me pregunta aerolínea.. "aireuropa" digo.. me vé de arriba a abajo y me dice que por ahí no puedo pasar que sólo iberia o airfrance (que tenían vuelos abordando en ese momento), le digo al sr. que los guardias nacionales me indicaron que podía pasar por ahí con el bebé y el me dice que no.. que tengo que hacer la cola... bueno.. molesta me devuelvo a hacer mi cola, mientras ruego que la niña no se moleste y se ponga a llorar, cuando ya estaba a punto de llegar una chica me dice que en otra taquilla estan dejando pasar a las mujeres con niños, y para allá voy.. el Sr. ve a la niña y me dice la cola preferencial es en aquella taquilla (señalando la primera a la que fuí) entonces le explico lo que sucedió y extrañado me dice que eso no debería ser así.. y comenzó el papeleo para sellarme la salida en los pasaportes (yay!).
De ahí fui directo a la puerta de embarque, aunque todavia faltaba para abordar... yo estaba cansadísima, me compré una limonada y me senté, la niña comió y se quedó dormida. Luego de la espera correspondiente (y de haberme conseguido a unos amigos de mi esposo que casualmente iban en el mismo vuelo asi que pudimos conversar un rato agradable) llamaron al mostrador a las personas con coche y nos pidieron que dejaramos los cochecitos vacíos que ya se los iban a llevar ( mi cara de alegria no era normal jeje) y ya vamos a abordar pregunto inocentemente... no, todavia no me responden, cómo en 30 minutos más o menos, pero la niña está dormida yo siempre he visto que los cochecitos los dejan hasta el momento de abordar (con mi cara perpleja, viendo a mi pioja dormida y el pocoton de cosas que tenía en el coche como los abrigos y la cobija ) .... Sin otra opción.. saco con el mayor cuidado del mundo a la niña del coche (que igual se despertó apenas estuvo en brazos.... y tambien agarro los abrigos y la cobija (recuerdan que dije que tenía un bulto con 2 portatiles y mi cartera en la mano?, bueno ahora sí era un problema hasta caminar...).
Finalmente abordamos y yo voy inocentemente felíz pensando que ya pronto me iba a quitar todo el pocotón de peso que tenía encima y que la niña iba a poder dormir tranquila en su cunita... hasta que llego a mi puesto y..... me asignaron un puesto equivocado y por lo tanto no le toca cuna a la niña... mi cara debió ser un poema.. la azafata me vió y me dijo que harían lo posible por cambiarme de puesto. Gracias a Dios pudieron hacerlo, uno de los puestos con cuna quedaba libre y me pasaron para allá, la niña durmió de mil maravillas en su cunita todo el vuelo, solo despertó 2 veces para comer.. yo no tuve tanta suerte... tenía un baño al lado y la gente no sabe cerrar la puerta sin tirarla.
Ya en Barajas, aterrizamos, y agarre de nuevo el perolero (al menos esta vez ambas teníamos puestas nuestras chaquetas de invierno asi que no había tantas cosas en mis manos) fui a migración, que gracias a Dios estaba sóla, pasamos y unas señoras del vuelo que me habian visto antes de abordar reconocieron mi coche en la cinta de las maletas lo agarraron y ya lo habian armado para cuando llegué (casi lloro del agradecimiento) también me ayudaron a agarrar mis maletas y montarlas en el carrito.
De ahí salí y ya me estaban esperando para ir a casa de mi prima en Madrid :)....
y ese fue el resumen de mi viaje en avión con la niña...
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